Huelga de la enseñanza en Catalunya
En la enseñanza catalana de primaria y secundaria las aguas bajan revueltas. Al gobierno del tripartito, con el conseller E. Maragall a la cabeza, se le avecina una huela el día 14 de febrero. El motivo, la futura ley de educación catalana (LEC) que aún en ciernes, pues tan solo se conocen las bases, pretende cambiar el sistema educativo en Catalunya de una forma radical. Según el documento de bases la ley que se perfila es un modelo de ley adaptado a los preceptos neoliberales que rigen los sistemas económicos de la mayoría de los países desarrollados i a las consignas de organizaciones mundiales monetarias y de comercio.
Todo el asunto viene dado por culpa de los malos resultados que el famoso informe Pisa i otros informes ofrecen del estado de la educación en Catalunya y en otras comunidades.
Entre otras lindezas el documento de bases culpabiliza al profesorado del fracaso escolar y del abandono prematuro de los estudios por parte de muchos estudiantes, aduciendo falta de preparación por parte de los docentes entre otras cosas. Por el contrario el informe Pisa dice que los resultados están determinados por las condiciones socioeconómicas y para modificarlos hace falta más inversión. En Catalunya la inversión es de 2,1 % de PIB mientras que en Finlandia, que parece el modelo a seguir, es del 6%.
El documento catalán aboga por la privatización de la enseñanza poniendo como modelo a la escuela concertada. Según las bases, el alto grado de rigidez de la escuela pública contrasta con la capacidad de autoorganización de los centros privados concertados. Por el contrario, el informe PISA dice que privatización no es más calidad pero si más desigualdad. La escuela privada en Finlandia es de un 2%.
La LEC apuesta por la jerarquización y la gestión empresarial de los centros públicos, los directores serán gestores con amplios poderes para contratar. En este campo, el informe PISA aboga por la autonomía pedagógica y la gestión democrática.
También habla de desregular las condiciones laborales del personal, tendiendo a eliminar el trabajo en equipo y evaluar y financiar en función de los resultados. Por su parte el informe PISA habla de condiciones laborales reguladas, reconocimiento salarial y trabajo en equipo. Pienso que se equivoca la LEC ya que esto podría llevar a maquillar resultados y a rebajar niveles, sobre todo en zonas desfavorecidas, para mantener la financiación en el futuro. Todo ello en detrimento de la calidad de la enseñanza. Visto así, los docentes podrían llegar a ser cómplices de la degradación y la perversión del sistema segregador y mercantilista hacia el que apunta la ley.
La LEC también perpetúa la marginación y la privatización de la educación pública no obligatoria. Por el contrario el informe PISA valora que hace falta oferta pública para la enseñanza de de 0-3 años, para la FP, para las enseñanzas artísticas y para la enseñanza de adultos.
Con el panorama tan poco halagüeño que apuntan las bases de la futura ley, no solo va a ser imposible conseguir los resultados de los países punteros en educación que nos presenta en informe PISA sino que puede pasar todo lo contrario. Eso sí, la escuela seguirá siendo la perpetuadora del sistema, en este caso neoliberal y globalizador.
Por ello no es de extrañar que los cinco sindicatos con representación en la enseñanza pública catalana hayan pedido de manera unitaria ir a la huelga el día 14 de febrero. El simple hecho de la unidad sindical ya es sintomático de que lo que intenta el ejecutivo catalán con la propuesta de ley no tiene ni pies ni cabeza para el futuro de la enseñanza pública en Catalunya. La enseñanza pública no se puede vender ni mercantilizar, es un derecho de los ciudadanos.
Todo el asunto viene dado por culpa de los malos resultados que el famoso informe Pisa i otros informes ofrecen del estado de la educación en Catalunya y en otras comunidades.
Entre otras lindezas el documento de bases culpabiliza al profesorado del fracaso escolar y del abandono prematuro de los estudios por parte de muchos estudiantes, aduciendo falta de preparación por parte de los docentes entre otras cosas. Por el contrario el informe Pisa dice que los resultados están determinados por las condiciones socioeconómicas y para modificarlos hace falta más inversión. En Catalunya la inversión es de 2,1 % de PIB mientras que en Finlandia, que parece el modelo a seguir, es del 6%.
El documento catalán aboga por la privatización de la enseñanza poniendo como modelo a la escuela concertada. Según las bases, el alto grado de rigidez de la escuela pública contrasta con la capacidad de autoorganización de los centros privados concertados. Por el contrario, el informe PISA dice que privatización no es más calidad pero si más desigualdad. La escuela privada en Finlandia es de un 2%.
La LEC apuesta por la jerarquización y la gestión empresarial de los centros públicos, los directores serán gestores con amplios poderes para contratar. En este campo, el informe PISA aboga por la autonomía pedagógica y la gestión democrática.
También habla de desregular las condiciones laborales del personal, tendiendo a eliminar el trabajo en equipo y evaluar y financiar en función de los resultados. Por su parte el informe PISA habla de condiciones laborales reguladas, reconocimiento salarial y trabajo en equipo. Pienso que se equivoca la LEC ya que esto podría llevar a maquillar resultados y a rebajar niveles, sobre todo en zonas desfavorecidas, para mantener la financiación en el futuro. Todo ello en detrimento de la calidad de la enseñanza. Visto así, los docentes podrían llegar a ser cómplices de la degradación y la perversión del sistema segregador y mercantilista hacia el que apunta la ley.
La LEC también perpetúa la marginación y la privatización de la educación pública no obligatoria. Por el contrario el informe PISA valora que hace falta oferta pública para la enseñanza de de 0-3 años, para la FP, para las enseñanzas artísticas y para la enseñanza de adultos.
Con el panorama tan poco halagüeño que apuntan las bases de la futura ley, no solo va a ser imposible conseguir los resultados de los países punteros en educación que nos presenta en informe PISA sino que puede pasar todo lo contrario. Eso sí, la escuela seguirá siendo la perpetuadora del sistema, en este caso neoliberal y globalizador.
Por ello no es de extrañar que los cinco sindicatos con representación en la enseñanza pública catalana hayan pedido de manera unitaria ir a la huelga el día 14 de febrero. El simple hecho de la unidad sindical ya es sintomático de que lo que intenta el ejecutivo catalán con la propuesta de ley no tiene ni pies ni cabeza para el futuro de la enseñanza pública en Catalunya. La enseñanza pública no se puede vender ni mercantilizar, es un derecho de los ciudadanos.

