lunes, 26 de noviembre de 2007
Fracaso escolar

En Cataluña pintan bastos en el ámbito de la enseñanza. Un estudio de algo o alguien llamado Bofill acaba de publicar unos resultados en los que los alumnos y alumnas de Cataluña parece que andan a la cola de España. Automáticamente se pone en marcha la máquina buscadora de culpables. Todas las cabezas pensantes, incluidas la del presidente de la Generalitat y el consejero de educación llegan a la feliz y peregrina conclusión de que la culpa de los malos resultados, entiéndase fracaso escolar, es de los maestros. Algo parecido a los equipos de fútbol, que cuando la cosa va mal, la culpa es del entrenador.
Incluso se atreven a decir que si hay fracaso en la secundaria es por culpa de la primaria. No entiendo como se pueden ser tan mezquinos e ignorantes. En la primaria, como en cualquier colectivo social, incluido el de los políticos, hay personas incompetentes y personas competentes. Estoy seguro que son muchas más las competentes que las incompetentes por una razón obvia: orgullo y dignidad profesional. Como supongo que pasa en cualquier colectivo social.
Se equivocan cuando piensan que evaluando profesores van a solucionar el problema, cuando la mayoría de los burócratas no saben lo que es un aula y no tienen ni idea de la problemática social que se vive en la mayoría de los centros escolares. Qué harán, ¿expulsar maestros de las escuelas? ¿Rebajarles el sueldo? ¿Someterles a algún tipo de vejación social? No hagan el ridículo. Analicen las verdaderas causas del fracaso escolar. Sean serios. Afróntelo con responsabilidad política y social. Y dejen de decir estupideces que no llevan a ninguna parte.
Para que un sistema educativo funcione se ha de invertir en él. Se ha de invertir con medios humanos y económicos. La escuela pública en algunos centros de Cataluña parece la ONU, niños y niñas que llegan en cualquier mes del curso y a los que se ha de integrar en plan mago Merlín en una nueva lengua y en una nueva cultura, como si los maestros tuvieran una varita mágica para hacerlo. Sin contar los problemas habituales que genera la actual sociedad en la cual la pérdida de valores esenciales y el menoscabo de la educación parece que estén de moda.
Pueden hacer mil leyes de educación, imitar a americanos, ingleses o rusos, marear la perdiz con la sexta hora, que por cierto nadie ha hecho de una manera seria ningún tipo de valoración de su eficacia después de su implantación, pueden incluso decir que la culpa es de los maestros o de Zapatero, me da igual, pero si no se toman en serio el problema y dedican más medios económicos y humanos a la escuela, si no se mentaliza a las familias de que ellos también han de participar en la educación de sus hijos, si no se quiere ver que la sociedad y los medios de comunicación es un referente demasiado importante y negativo, el problema seguirá, el fracaso escolar seguirá y todos seguiremos lamentándonos.
Un estado o un gobierno autonómico han de tener claro que lo más importante para el futuro es invertir en educación y no en votos.
Publicado por jfuente5 @ 23:52
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