Una vida
De pronto la mujer se perdió entre las olas, el hombre que contemplaba el mar vio como agitaba una mano pidiendo ayuda. Sin pensarlo se lanzó al agua y nadó al límite de sus fuerzas. Cuando llegó, exhausto, la cogió por la cintura y levantó su cabeza para que no siguiera tragando agua. Nadó al límite de sus fuerzas hasta que pudo hacer pie y caminar con la mujer en brazos. Pesaba como un muerto y al llegar a la orilla la dejó sobre la arena, tomó aire y empezó a hacerle la respiración artificial [...]
Leer más...
Leer más...

