Primer día . LUNA DE PLATA
En este blog que ahora ve la luz intentaré escribir relatos y vivencias. para iniciar esta aventura lo haré con un relato corto.
LUNA DE PLATA
Hoy ha vuelta a asomarse la luna en el cielo. Hacía una semana que no se mostraba y su ausencia entristecía las noches del hombre cuando miraba al cielo y solo veía las estrellas. Hoy ha vuelto a mostrarse como un pequeño hilo de plata en forma de arco, a penas pintado en el cielo, y los ojos del hombre la han contemplado como si hubiera tenido lugar un milagro.
El hombre suspira por otra luna que hace días que no ve, ni oye. No sabe nada de ella y por eso hoy se consuela creyendo que no solo serán sus ojos los que saluden a la luna que empieza a nacer en el cielo.
El hombre esta pensando al verla que debe ser ella, disfrazada, que viene a saludarle después de tantos días y cuando su entusiasmo empieza a rozar el delirio y la fantasía, una nube viajera se interpone entre sus ojos y la luna.
Todo queda a oscuras y aunque espera a verla de nuevo, ya no se vuelve a mostrar.
El hombre se aleja de la noche y se adentra en su silencio con el recuerdo agradable de haberla vuelto a ver por unos minutos y le hace un sitio a su lado en el lecho por si quiere venir a visitarle mientras duerme.
LUNA DE PLATA
Hoy ha vuelta a asomarse la luna en el cielo. Hacía una semana que no se mostraba y su ausencia entristecía las noches del hombre cuando miraba al cielo y solo veía las estrellas. Hoy ha vuelto a mostrarse como un pequeño hilo de plata en forma de arco, a penas pintado en el cielo, y los ojos del hombre la han contemplado como si hubiera tenido lugar un milagro.
El hombre suspira por otra luna que hace días que no ve, ni oye. No sabe nada de ella y por eso hoy se consuela creyendo que no solo serán sus ojos los que saluden a la luna que empieza a nacer en el cielo.
El hombre esta pensando al verla que debe ser ella, disfrazada, que viene a saludarle después de tantos días y cuando su entusiasmo empieza a rozar el delirio y la fantasía, una nube viajera se interpone entre sus ojos y la luna.
Todo queda a oscuras y aunque espera a verla de nuevo, ya no se vuelve a mostrar.
El hombre se aleja de la noche y se adentra en su silencio con el recuerdo agradable de haberla vuelto a ver por unos minutos y le hace un sitio a su lado en el lecho por si quiere venir a visitarle mientras duerme.

